En el siglo XXI la humanidad conquistará la última región inexplorada de la Tierra: el océano.  En este informe te hablo con detalle de como este concepto revolucionará nuestras vidas de aquí a los próximos 50 años, mucho más de lo que pensamos. Pese a que hoy en día nuestros ojos están posados en lugares remotos como Marte, es muchísimo más viable que la humanidad prospere y resuelva el problema de la sobrepoblación más allá de la costa. Este tipo de iniciativas, además, benefician al medio ambiente. Todo esto lo veremos a continuación en este contenido especial para DeRobots.Online

Te invito a acompañarme en este extenso trabajo con fines educativos donde comparto contigo de forma totalmente gratuita información social, económica y tecnológica que te ahorrará muchas horas de investigación. Al mismo tiempo que disfrutarás de primera mano de conocimientos que pueden favorecerte notablemente a nivel profesional y empresarial. Tendrás una mayor visión sobre cómo puede ser el futuro de la humanidad de aquí a los próximos 50 años, y cómo puedes ser parte de este paso de gigante en la historia. ¿Empezamos?

Contents

Una nueva nación sobre el mar ¿Quién la regulará?

Lo cierto es que el establecerse sobre las aguas, que conforman 3/4 partes de la superficie de nuestro planeta, da a la humanidad una enorme extensión de terreno jamas pensada.

Existen distintos modelos de ciudades en el mar ideadas ya desde hace tiempo por la ciencia-ficción, desde series como StarGate Atlantis, donde se propone una ciudad formada por una única estructura y con un gobierno militarizado, hasta videojuegos como bioshock que aseguran que si se deja en manos privadas se convertirá en una tiranía despótica llamada al fracaso más atroz. No descartemos también series de ciencia-ficción como SeaQuest DSV, donde se explora la posibilidad de una humanidad establecida en el océano, siendo una especie de Star Trek en el mar.

Sin embargo, yo pienso que existen otros modelos más viables y fieles a las ideas de visionarios como José de Espronceda, que allá por el siglo XIX que escribiese aquellos versos de:

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío
a quien nadie impuso leyes.

En este informe tendremos una visión abierta, pero con los pies en la tierra sobre las posibilidades que existen hoy en día para construir sociedades del futuro en el océano dentro del marco tecnológico y político actual. Permíteme explorar hasta los máximos extremos todas las posibilidades a las que la humanidad tendrá que enfrentarse para hacer viable algo así.

Las islas artificiales ya existen

Islas Artificiales en Dubai

Lo cierto es que el ganarle terreno al mar mediante la construcción de islas artificiales no es algo nuevo. En países como Dubai se lleva haciendo desde hace bastante tiempo, con un gran reclamo para el turismo. Sin embargo, estas islas no tienen por qué ser siempre parte de un país, ya que existen partes del océano que no forman parte de ningún territorio soberano.

Y cuando fundas una ciudad fuera del territorio de un país ¿A qué nación pertenece? Esto presenta un desafío tremendo para el derecho internacional, y para algunas personas la oportunidad real de escapar de lo que consideran “el yugo del Estado”.

Sin embargo no es tan fácil como parece, y las circunstancias y los antecedentes históricos no son favorables en este sentido, llegando al extremo como el caso real de una isla construida por el millonario estadounidense Michael Oliver cerca de Australia, donde se trató de fundar un país llamado “República de Minerva” y que acabó siendo invadido por Tonga que reclamó la isla como parte de su territorio con el total apoyo de los demás países del entorno.

El Estado, para algunos autores, no es otra cosa que una banda de expoliadores o “bandidos” que encierran un territorio, se estratifican sobre una población y empiezan a extraer por la fuerza los recursos, legitimándose en el poder mediante distintas técnicas. Esta visión se conoce como “teoría predatoria del Estado” y supone un grave riesgo para el desarrollo del seasteanding como base de naciones libres, pues estos “entes predadores” no lo permitirían.

Por oro lado, otras personas afirman que no se puede garantizar la libertad de los ciudadanos y ciudadanas de estas nuevas ciudades sin un Estado, y que estarían a merced de piratas y matones, acabando en algo parecido a una de las películas de “la purga”… o simplemente viviendo una situación de esclavitud en manos de gente con más fuerza.

Contenido extra: visión del Estado como banda de bandidos que domina un territorio, explicado ampliamente por un catedrático universitario, el profesor Miguel Anxo Bastos Boubeta en este vídeo.

Irónicamente, si consideramos al Estado como esa “banda de bandidos” encontramos que en las sociedades tradicionales “terrestres” se presenta al “Estado tradicional”, como solución de si mismo, que “defiende” a sus ciudadanos mientras se asegura de que los recursos extraídos en forma de impuestos solo son percibidos por si mismo. “Un pequeño precio a pagar por la seguridad” que es lo mismo que diría el matón del colegio que te pide el bocadillo a cambio de no pegarte, y no deja a otros pegarte para quitártelo porque tu bocadillo es suyo, y solo suyo. En otras palabras, “te parte las piernas y luego te ofrece una muleta”.

“La realidad es que el gobierno, como cualquier salteador de caminos, le dice al ciudadano: «La bolsa o la vida». Y son muchos, por no decir casi todos, los impuestos que se pagan bajo la coacción de esta amenaza. Cierto que el gobierno no acecha al viajero en un paraje solitario, salta sobre él, le aparta del camino y, apuntándole a la cabeza con la pistola, procede a vaciarle los bolsillos. Pero no por eso el robo es menos robo; y resulta mucho más cobarde y humillante. El salteador asume la responsabilidad total, los riesgos y peligro y el carácter delictivo de sus actos. No pretende tener cierto derecho a reclamar vuestro dinero ni afirma que lo empleará en vuestro propio beneficio. No. Lo único que pretende es ser ladrón. No acumula desvergüenza suficiente para proclamar que es vuestro «protector» y que se apodera del dinero de los ciudadanos contra su voluntad sólo para «proteger» a estos fatuos viajeros que se creen perfectamente capacitados para defenderse por sí mismos o que no saben apreciar su peculiar sistema de protección. Es demasiado sensible como para pretender tales cosas. Además, una vez que se ha apoderado de vuestro dinero, os deja ir donde queráis. No insiste en seguiros por la carretera y en contra de vuestros deseos, asumiendo que vuestro derecho es «soberano» debido a la «protección» que os proporciona. No persiste en protegeros a base de ordenaros que os inclinéis ante él y le sirváis; a base de ordenaros hacer esto y prohibiros hacer aquello; a base de robaros el dinero tantas veces cuantas le interese o le plazca; a base de tacharos de rebelde, traidor y enemigo de vuestro país y de patearos sin piedad si discutís su autoridad, si oponéis resistencia a sus demandas. Es demasiado caballero como para hacerse culpable de imposturas, insultos y villanías como ésas. En una palabra: se contenta con robaros; no intenta convertiros en su bufón o su esclavo”

Murray N. Rothbard – Ética de La Libertad

¿Serán así las ciudades flotantes del futuro? En nuestras manos está que no sea así, pues tristemente, tanto si no le das tu bocadillo al matón voluntariamente, como si no pagas impuestos, sufres feas consecuencias. Sin embargo desde DeRobots.Online te invitamos a pagar rigurosamente tus impuestos, recuerda que en España llamar a la “insumisión fiscal” es un delito muy grave en el que no queremos caer. PAGA TUS IMPUESTOS (y que invierta su p*** madre).

Las “sociedades acuáticas” son perfectamente viables en el siglo XXI sin pagar impuestos y sin Estado. Lo veremos en la segunda mitad de este informe. Sería igualmente viable en las sociedades terrestres, pero al estar estas construidas en base a una complejísima maquinaria administrativo-política formada y reforzada durante siglos y siglos, es muchísimo más complicado llevar a la realidad estos mecanismos. Cuando se escribe sobre un papel en blanco, sin embargo, la cosa cambia, y mucho. (O al menos está en nuestra mano que cambie).

A todo esto… ¿Qué diantres es Ancapia?

Como parte del título de este informe hemos usado la expresión “Construyendo Ancapia” ¿Qué es esto? Generalmente se usa el término “Ancapia” o “Ancapistán” para referirse a un lugar utópico donde la sociedad funcione con unos valores “voluntaristas” o “libertaristas” que son:

  • Todas las relaciones deben ser voluntarias y pacíficas.
  • Respeto a la propiedad privada. Mi casa, mis normas
  • Ninguna persona puede tener privilegios sobre las demás, ni iniciar violencia contra las demás o su propiedad bajo ningún pretexto. Es decir: No existe el Estado

Contenido extra: el profesor Fred Kofman te explica lo que es el voluntarismo en este vídeo

En otras palabras, un lugar donde las personas se autoregulan entre si, y no es necesario un “papá o mamá Estado” que ponga leyes y organice la sociedad. Para muchos esto es imposible, directamente la receta del fracaso. Sin embargo otros autores estarían de acuerdo en que no solo es viable, sino la única forma de hacerlo posible.

¿Sin Estado sería el caos?

Tomémonos un breve momento ocioso para pensar en ello antes de seguir con los aspectos tecnológicos y sociales que harían de las ciudades sobre el mar una realidad. ¿En serio puede haber gente que piense que esto funcionaría sin un Estado? Los que así lo afirman plantearían que este tipo de sociedades funcionaría en base a tres ideas fundamentales:

  • Las personas cooperarían voluntariamente y llegarían a acuerdos sobre los problemas comunes tal y como lo hacen los vecinos de una comunidad de propietarios sin que tenga que venir el ayuntamiento (u otro ente externo) a dictar de qué color pintar la escalera del edificio, o cuando hacerlo.
  • No existen los impuestos, por lo que las personas no son despojadas de su dinero o sus bienes por la fuerza. Esto no quita que no se decida voluntariamente aportar a un bien común, como la construcción de una carretera. Muchas personas se plantean que si los impuestos no fueran obligatorios nadie los pagaría… pero esa idea la refutaremos completamente más adelante en este mismo informe.
  • Los servicios públicos serían prestados por empresas privadas.

Pero dejemos esta idea por ahora aquí para trabajarla en la caja de comentarios, y pasemos al siguiente punto, también relacionado con el tema político, uno de los principales escoyos a la hora de que cojas un día y digas “voy a fundar una ciudad en medio del mar” es el marco legal que te permite hacerlo. Porque queda muy bonito decir “debería tener derecho bla bla bla” pero los cambios en la sociedad no se basan en como deberían ser las cosas, sino en cómo es viable que sean. Pero no te preocupes, que no es tan complicado como piensas y realmente cualquier persona puede hacerlo.

¿Cómo se funda una nueva Nación?

Ya hemos descartado aquellas ciudades flotantes auspiciadas en el territorio marino de un Estado, como las islas de Dubai de las que te hablé antes, o el proyecto del dique en el Estrecho de Gibraltar que una España y Marruecos.

Si sacamos también de la mesa la posibilidad de que un país decida ampliar su territorio construyendo islas, como está haciendo China en zonas marinas en disputa,  nos queda la opción de decir “pues voy a fundar yo un país ¿Qué tengo que hacer?“. Ahondaremos en eso a continuación.

Fundar un nuevo país es legal

Lo creas o no, las normas internacionales permiten fundar un nuevo país. Concretamente existe “la convención de Montevideo” de 1933, donde se recogen los siguientes requisitos:

  1. Tener una población permanente
  2. Poseer un territorio definido
  3. Disponer de una forma de gobierno
  4. Contar con capacidad de relacionarse con “los demás Estados”

El principal factor a considerar de este tratado es que afirma que un país puede constituirse sin ni siquiera contar con el reconocimiento de otros países que apoyen esta constitución, y será considerado “como persona de Derecho Internacional” por el simple hecho de cumplir esos requisitos.

Claro, esto no auspicia la secesión de territorios ya pertenecientes a un Estado, simplemente la formación de nuevos países. Te explico la diferencia un poco más adelante, pero antes debes saber que…

Hay decenas de micronaciones en el mundo

No se si conoces el concepto de “micronación”. Se trata de entidades que sostienen ser una nación o estado independiente, pero que carecen del reconocimiento de los gobiernos mundiales o de organismos internacionales.

Esto no depende del tamaño que tenga el país, existen países pequeños como Andorra, San Marino, Mónaco o El Vaticano que son reconocidos por todos los países sin problema. También existen países reconocidos por unos países y por otros no. Esto se conoce como “territorios en disputa” como pueden serlo Gibraltar o el Tibet.

Contenido extra: te dejo un vídeo muy interesante sobre micronaciones, y otro donde se profundiza el caso del Tibet y por qué es un territorio en disputa

 

¿Dónde ubicar una nueva nación? ¿Dónde puedo fundar mi propio país?

Para hacer breve la historia, el mejor sitio para fundar una nación y que no te venga un ejército extranjero a echar a patadas pocas horas después para juzgarte por intento de rebelión es “un territorio no reclamado por otro país”.

Dos casos de estudio como precedentes históricos a las ciudades flotantes

Antes de entrar en materia con la legislación internacional acerca de la fundación de países en el mar, quiero mencionar el caso de dos micronaciones muy conocidas, que me servirán para ilustrar de forma gráfica el punto al que quiero llegar con los territorios no reclamados por otros países.

El caso de Liberland

Conseguir esto en tierra firme es difícil, pero no imposible. Este fue el caso de Liberland, fundada en 2015. Pretenden ser una nación independiente como Mónaco, San Marino o El Vaticano. Fue constituida aprovechando que la frontera entre Serbia y Croacia es irregular, con numerosos territorios en disputa y algunos no reclamados por ninguna de las dos naciones.

Liberland reclama para si mismos el territorio más grande de estas características, de unos 7 kilómetros cuadrados. Sin embargo no se han atrevido aún a poblarlo, a pesar de que en la página web se encuentra desde hace años un formulario para “solicitar la ciudadanía” en este país. Eso no impide que el autoproclamado “presidente de Liberland” se pasee por el mundo dando conferencias sobre el tema, e incluso haya visitado España en 2015 invitado por un partido político.

Me permitirá el lector que en lo personal no me deje embriagar por el romanticismo con el asunto de Liberland, pues no considero que cumpla con los requisitos del Tratado de Montevideo al no tener población permanente y, aunque me lloverán palos por decirlo, considero que hoy en día es más un negocio para montar conferencias al respecto (al que algunos intereses políticos y académicos se han acogido con la esperanza de obtener pingües beneficios) que un intento serio por formar un nuevo país, pues de serlo, ya se habría hecho. Por no decir que un “presidente” elegido por si mismo es.. irregular.

Lo menciono, sin embargo, porque es un caso conocido y que, debido a que el territorio donde presumiblemente se establece es una zona no reclamada por otros países, podría con el tiempo convertirse en un país de verdad de acuerdo al Tratado de Montevideo. No estaría de más echarle un ojo de cerca para conocer en qué queda la cosa finalmente, y espero equivocarme con mi impresión negativa sobre el asunto y que algún día alguien venga a los comentarios a pedirme retractarme de la afirmación que he hecho en el párrafo anterior. Ojalá.

El caso del Principado de Sealand

Sin embargo, hay otro caso de micronación que, aunque tiene menos pompa y circunstancia, considero más como un país “de verdad”, pese a su gobierno no ser democrático y su población ser escasa. Me refiero al conocido Principado de Sealand.

Su territorio no es más que una antigua base naval británica abandonada en aguas internacionales. Fueron construidas durante la Segunda Guerra Mundial, para defender las islas británicas de los nazis, y abandonadas en los años 50s del siglo XX. Estas bases militares deberían haber sido destruidas al acabar la guerra, según las normas internacionales en vigor (por ser bases militares construidas fuera del territorio de su país) pero no se hizo y quedaron abandonadas.

A principios de los años 60, Roy Bates, un comandante en el ejército británico, estableció una estación de radio, situada en alta mar en una de esas bases navales abandonadas llamada “Knock John”. La teoría detrás de este lugar fue un intento de eludir las restricciones de transmisión draconianas de la época, que permitieron poco más que la transmisión formal por parte de la BBC. La estación de Roy, “Radio Essex”, y otras similares, fueron conocidos “cariñosamente” por los medios como estaciones de radio “Piratas”, y fueron muy queridas por el público británico, ya que suministraban todo lo que la BBC no tenía en ese momento, música pop y presentadores divertidos.

En los años posteriores, Roy libró una infructuosa batalla legal con el gobierno del Reino Unido, que cuestionó la legalidad de su ocupación de dicho fuerte. Se dictaminó que “Knock John” cayó bajo la jurisdicción del Reino Unido y Roy tuvo que abandonarlo. Sin rendirse por su revés, Roy sopesó sus opciones. Otra fortaleza abandonada, Roughs Tower, idéntica en construcción al Knock John existía más lejos de la costa, y lo más importante, fuera del límite de tres millas al que se extendía la jurisdicción del Reino Unido.

Roy procedió a ocupar la Torre Roughs, en la víspera de Navidad de 1966, con la intención de revitalizar su inactiva estación de radio. Esto fue hasta que conjuró un plan diferente por completo. Después de consultar a sus abogados, Roy decidió declarar a esta isla fortaleza como el estado independiente de “Sealand”, reclamando “Jus Gentium” (“Ley de Naciones”) sobre una parte del globo que era “Terra Nullius” (Tierra de Nadie). El principado de Sealand fue así fundado en 1967, y se declaró la independencia de su pequeña nación. Tiene su propia constitución, moneda y bandera. Su historia es extensa y curiosa, y puede leerse en su página web.

En 1978 sufrió un intento de golpe de estado. Un alemán llamado Alexander Achenbach trató de tomar la plataforma con helicópteros y lanchas junto a varias personas armadas. El hijo del rey de Sealand, que en un primer momento había sido tomado como rehén, logró reducirlos, y se les acusó por sus crímenes. Esto llevó al Gobierno de Alemania a negociar con Sealand la repatriación de Alexander y sus compañeros como hubieran hecho con cualquier otro país. Esto se considera “de facto” el reconocimiento de Sealand como nación independiente por parte de Alemania.

El original rey de Sealand falleció en 2012, y en la actualidad es su hijo quien ostenta este cargo.  De toda esta historia quédate sobre todo con el dato de “fundada en aguas internacionales”, es algo en lo que voy a ahondar a continuación.

 

Las aguas internacionales: territorio no reclamado por ningún país

Encontrar un territorio no reclamado en tierra firme, como en el caso de Liberland, es buscar una aguja en un pajar, pues hasta la Antártida es reclamada en cada centímetro por algún país, y hay incluso tratados internacionales que así lo ratifican mediante los cuales necesitas hasta un permiso del gobierno de alguno de esos países simplemente para visitarla (lo cual ha dado lugar a multitud de teorías conspirativas que no vienen ahora mismo al caso). Esto significa que no basta con comprar una isla (lo cual es más barato de lo que piensas, incluso más barato que comprar una casa) ya que dicha isla pertenecería ya a un país existente y por tanto no puede reclamar fácilmente su independencia sin un doloroso proceso de secesión.

Sin embargo, las aguas internacionales presentan una oportunidad única para el Seasteanding, o el establecimiento sobre el mar. Esto es así ya que esas zonas del planeta no son, ni pueden ser, reclamadas por ningún país cuyo territorio se encuentre en tierra firme.

Lo que permite a territorios como Sealand existir, hasta el punto que la corte del Reino Unido falló en favor de permitir su existencia en 1968 (creo que omití este pequeño dato antes) o que el Gobierno de Alemania negociase con ellos en 1978 (como si te he comentado), es que se encuentra en aguas internacionales. Las leyes internacionales consideran que la aguas internacionales (valga la redundancia) son todas aquellas que se encuentran a partir de 200 millas de la costa.

Lo que está dentro y lo que no de las legislaciones de los países

Mapa de Aguas Internacionales

Pero hay un matiz legal, y es que los barcos no se consideran sin nación por encontrarse en aguas internacionales. Es decir, tú no puedes matar a alguien en aguas internacionales y esperar que nadie te condene por ello.

Las leyes internacionales consideran que los barcos están sometidos bajo las leyes de su bandera. Un barco español, por ejemplo, estará sometido a las leyes españolas allá donde navegue (salvo cuando se encuentra en aguas de otro país, ya que se considera parte del territorio soberano de ese país y pasa lo mismo que si cometes el delito en tierra firme de ese país.).

Existe el caso de los “barcos sin bandera” dentro de esta normativa. El problema es que se consideran como barcos pirata, y pueden ser perseguidos y hundidos por las armadas de otras naciones impunemente.

Contenido extra: todo esto lo tienes muy bien explicado en este enlace del Seasteading Institute

Imaginemos por tanto una plataforma flotante, como la que puede verse en series como la mencionada Stargate Atlantis. Si flota… ¿No es acaso un barco, ya que está navegando? Existen conceptos así, como el crucero “The World” que no es otra cosa que una residencia de mayores flotante donde la gente adquiere camarotes que parecen más bien apartamentos y viven en un barco que está continuamente viajando por el mundo.

Esto nos lleva a plantearnos algo ¿Si nunca se pisa territorio soberano de ningún país, realmente importa la bandera del barco? Depende ¿Cuánto crees que continuaría existiendo una plataforma flotante que navegase por ahí y que se utilizase para cometer delitos, como podría serlo el blanqueo de capitales, impunemente? Sería la excusa perfecta para que algún país le enviase un misil, o al menos un par de buques de guerra a “pacificar” la situación. Por no decir que dar la vuelta al mundo navegando por aguas internacionales te lleva a moverte por el frío paralelo 50º, por lo menos. Y dirás “pero yo no voy a fundar una ciudad flotante para eso“.

Contenido extra: la única ruta viable para dar la vuelta al mundo sin salir de aguas internacionales.

Si cosas como la Deep Web tienen un cerco tan estrecho por parte de fuerzas de seguridad de tantos países (véase el caso de Silk Road), ¿Qué no harán con una estructura física? Eso hace que no sea viable a nivel jurídico el tener un país abierto a que “venga gente” en esas condiciones, ya que te haces responsable de lo que esas personas hagan en ese país, del mismo modo que el fundador de Silk Road lo fue de los productos que vendían sus usuarios a través de su tienda online. Rompemos por tanto con el modelo de ciudad tipo “BioShock”, sea esta flotante o submarina (por ejemplo, como las que se ven en la serie de ciencia-ficción “Sea Quest DSV”).

Queda por tanto la posibilidad de las “banderas de conveniencia”, cosa que se usa. Registras tu barco en un país con una legislación convenientemente abierta, y navegas por ahí sin muchos problemas. Si ocurre algo “feo” en el barco, se ocuparían los tribunales del país cuya bandera estás utilizando. Sin embargo volvemos de forma rebuscada al mismo escenario de “ciudad dentro de la jurisdicción de un país existente” que tratamos de no explorar en este informe porque no hay mucho que decir al respecto.

Te dejo algunos recursos más en este contenido, por si quieres profundizar en el tema de las aguas internacionales y la nacionalidad de los barcos, ya que es bastante denso.

Contenido extra: Información muy bien explicada sobre Aguas Internacionales – Breve información sobre la nacionalidad de los buques en España y en el mundo – Otro contenido sobre el concepto de “Alta Mar” – Artículo donde se explica por qué un barco sin bandera se considera un barco pirata por el derecho internacional – Post de un foro de navegación donde se habla de aspectos interesante sobre jurisdicción de los países sobre las aguas

 

¿Hay alguien trabajando en establecerse en aguas internacionales?

Existen distintas organizaciones y empresas en el mundo trabajando en el tema de las ciudades flotantes. Una de las más famosas es el Seasteading Institute, una entidad fundada nada menos que por Patri Friedman, el nieto del premio Nobel de economía Milton Friedman, uno de los principales exponente de la Escuela Austriaca.  Son pioneros en la divulgación y estudio de la creación de ciudades flotantes y destacan por el gran trabajo que realizan recopilando información.

Lo que ellos proponen ahora mismo es una ciudad pre-diseñada, similar a las propuestas del Proyecto Venus de Jacque Fresco.

Tiene sentido hasta cierto punto, pero pienso que no se trata de jugar a Sim City o al Cities Skylines y que, sin embargo, hay alternativas al diseño que ellos proponen basadas en el crecimiento espontáneo y sin la necesidad de planificación central, las cuales abarcaremos cuando hablemos del apartado de tecnología un poco más adelante.

¿Existe una ubicación idónea para una ciudad flotante?

Una ciudad flotante, como cualquier isla, va a depender en mayor o menos medida de recursos que pueda recibir del exterior, especialmente en sus primeras fases. Es por eso que necesita que esté en un lugar accesible, pese a estar a más de 200 millas de la costa.

También las condiciones deben ser climatológicamente favorables, pues las grandes olas que son comunes en el Cabo de Buena Esperanza, o los huracanes que azolan cada año ciertas zonas del continente americano y el Caribe no son precisamente las más propicias para ciudades en el mar.

En el Principado de Sealand lo resuelven estando en el Canal de la Mancha, entre las islas británicas y el continente europeo. Sin embargo hay un lugar interesantísimo para un proyecto así. No significa que yo tenga interés en promoverlo, pero si es verdad que he visto el sitio y sería muy bueno desde el punto de vista geográfico.

Canarias como lugar de asentamiento de una ciudad flotante

Ubicación de Canarias en el mundo

Técnicamente hay aguas internacionales pasando en medio de las Islas Canarias, concretamente el mejor punto que veo es entre Tenerife y Gran Canaria, las dos islas mayores. Esto queda de manifiesto en declaraciones como las del exministro Soria o la anécdota en la que Fidel Castro, en visita a Canarias se sorprende de que las aguas entre las islas sean aguas internacionales.

Nótese que Canarias, aparte de su buen clima está en un punto estratégico para el comercio internacional que se ha sabido explotar muy poco.

Si lo vemos en un mapa comprobamos que está a medio camino entre tres continentes: América, Europa y África, por lo que las oportunidades de negocio de un puerto franco que permita la libre circulación de mercancías en este territorio son impresionantes.

Sin embargo, carezco de los recursos y el interés para romper tan solo una lanza en promover un proyecto así, pero ahí queda el dato para las nuevas generaciones.

Contenido extra: Artículo donde se habla de la situación privilegiada del archipiélago de Canarias – Informe sobre el valor geoestratégico de Canarias – Presentación con datos relevantes sobre Canarias

 

¿De qué manera técnica, económica y social es viable una ciudad flotante en el mar?

Llegamos a la segunda parte de este informe, donde te demostraré como somos capaces con los medios y tecnología actuales construir ciudades viables en medio del océano. Te hablaré de la tecnología, los servicios básicos, la economía, la sociedad y muchos otros matices que hacen que, con los medios que existen hoy en día, podamos empezar la construcción de una de estas ciudades cuando queramos.

La tecnología

Tras analizar en mis ratos libres el problema durante años, cada vez estoy más convencido que enfocar un proyecto así como una única megaestructura es un error. Por el contrario, creo firmemente en un enfoque modular, en el que cada módulo sea de propiedad privada y que dichos módulos se asocien de manera voluntaria. Dentro de este concepto hay distintas tecnologías existentes hoy en día que permiten hacer esto. Vamos a analizar dos casos reales, aunque no son los únicos.

Jet Capsule

Sin duda mi tecnología favorita para una ciudad flotante modular es la que comercializa la empresa italiana Jet Capsule.

Se trata de… llamémoslas “embarcaciones”, de forma circular (que recuerdan un poco a un OVNI). Dentro se tienen todas las comodidades de un apartamento vacacional, con su dormitorio, cocina, baño… etc.

Además cuenta con su propio jardín para el cultivo de plantas y son autosuficientes energéticamente, al contar con paneles solares, molinos de viento y generadores maremotrices para abastecerse de energía. Esta tecnología ya existe y se vende sin problema. Son incluso personalizables, pudiendo el comprador elegir numerosos componentes de su diseño.

Imagina ahora juntar una serie de embarcaciones como estas en un amarradero flotante ¿Qué tienes? ¡Un barrio! Multiplica el proceso y tienes una ciudad. Al ser cada vivienda propiedad de su dueño, éste puede desacoplarse cuando quiera e irse si, por ejemplo, no le gustan los vecinos.

Contenido extra: Artículo sobre las casas con forma de OVNI donde se puede vivir, y el barco OVNI con el que podrás vivir en cualquier parte con un vídeo muy didáctico sobre esta tecnología. 

La isla de Richart Sowa

Otra posibilidad que me llamó mucho la atención por su planteamiento ecológico es el caso de esta isla artificial. Está hecha por el británico Richart Sowa, en un lago de la Riviera Maya mexicana. Sowa construyó una isla hecha completamente de material reciclado, principalmente botellas de plástico y buena parte de sus ingresos vienen de atraer turistas a lo que considera “la transformación de basura en un paraíso”.

Llama la atención que uno de los principales problemas medioambientales del océano sea la cantidad de basura plástica que flota sin control. ¿Imaginas si convirtiésemos esa basura plástica en los cimientos de una nueva civilización humana? Sería, sin duda, una posibilidad digna de un estudio mucho más profundo.

 

¿Cómo se abastecerá de energía una isla flotante?

La energía es una de las cosas más fáciles de resolver en una isla flotante del siglo XXI. Si tomamos como base la tecnologia de Jet Capsule (que cité antes) como ejemplo, ya lo tenemos resuelto, porque viene de serie con energía solar, eólica y/o maremotriz.

Energía solar, eólica y maremotriz como las solución más eficiente

Realmente sale mucho más a cuenta que la energía de este tipo de ciudades sea completamente limpia, ya que es más fácil de generar y requiere de menos espacio. No tendría sentido una planta de carbón o petróleo, ya que tendrían el problema del abastecimiento de combustible.

Una planta nuclear sería muy cara de implantar, y los tratados internacionales sobre comercio de Plutonio o Uranio harían de semejante proyecto algo impensable. En cambio las energías limpias no tienen ninguno de esos problemas, y hasta están bien vistas por la opinión pública. Además existen otros proyectos como ElectroCat, que apuestan por un desarrollo naval totalmente sostenible, ya que se trata de un barco comercial 100% solar.

Aparte de los equipos energéticos para barcos-vivienda, me gustaría destacar dos tecnologías que me han llamado mucho la atención por sus aplicaciones en un proyecto como este.

Tejados solares

SolarRoof es uno de los productos de la famosa empresa Tesla, fundada por el conocido millonario Elon Musk. Básicamente es una de las empresas que se dedica a fabricar tejas solares capaces de abastecer todas las necesidades eléctricas de una vivienda y son mucho más resistentes que las tejas normales.

Imagina todos los tejados de edificios de la ciudad flotante hechos de tecnología similar a esta. En muchos casos sobraría energía que podría venderse a los vecinos, o aportarse para la vía pública, por ejemplo.

Carreteras solares inteligentes

Quizás te estés preguntando que si todo es privado, quién construirá las carreteras. Eso te lo explico cuando entremos en la parte económica y política que podrían adoptar las ciudades flotantes. Lo que si puedo adelantarte en este apartado son algunas de las tecnologías que pueden convertir las vías de tránsito en otra fuente extra de energía.

Una es Solar Roadways, un proyecto diseñado por Scott y Julie Brusaw un matrimonio que se preguntaba cómo sacar el máximo partido a las carreteras.

Hoy en día, Solar Roadways Incorporated es una empresa estadounidense con sede en Sandpoint, Idaho, cuyo objetivo es desarrollar paneles de carreteras con energía solar para forman carreteras inteligentes.

Su tecnología combina una superficie de conducción transparente con células solares, componentes electrónicos y sensores subyacentes para actuar como una matriz solar con capacidad programable.

Los paneles de la carretera estarían hechos de materiales reciclados y no solo proveerían de energía a las vías de tránsito, sino que son programables, de cara a, por ejemplo, no tener que pintar líneas de circulación en ellas, ya que cuentan con LEDs que se iluminan a voluntad. También contaría con sensores capaces de, por ejemplo, detectar obstáculos o atascos y avisar a los transeúntes. Esta tecnología es también aplicable a los suelos de las casas, como patios o azoteas.

Otras fuentes de energía a considerar

Existen muchas otras fuentes de energía viables, como la eólica (existen proyectos como Elisa de turbinas en alta mar) o la maremotriz.

¿De qué viviría la gente? La economía en las ciudades flotantes

Otra pregunta importante que muchas personas se plantean a la hora de fundar una ciudad flotante es la del empleo y la economía. ¿Qué tipo de puestos de trabajo existirían? ¿Cuáles serían las oportunidades de negocio? Y, en definitiva ¿De qué viviría la gente aquí? También he estado estudiando el tema, pues a veces tengo rachas en las que me planteo irme a vivir a un barco y me lo he preguntado.

Lo cierto es que cada vez hay más gente que deja todo y se va a vivir a un barco, el tamaño ideal suele ser de 7 metros de eslora como máximo y su coste de mantenimiento es inferior a un alquiler en tierra firme. Si el barco fuese mayor sería más problemático sacarlo del agua para mantenimiento (como pintar el casco) y reparaciones. Pero esto realmente no viene al caso. Lo que si nos interesa es ¿De qué vive la gente que vive en un barco?

El caso de la gente que vive en barcos de 7 metros de eslora

Existe un blog muy bueno sobre vivir en barcos llamado “Las cartas de la vida” que ya ha abordado este estudio por nosotros. Tienen un artículo muy extenso con algunas ideas que te resumiré a continuación. Luego te daré algunas opciones más.

  • Escribir libros o artículos para revistas.
  • Atención telefónica, desde servicio técnico hasta consultas de Tarot por teléfono, email o messenger
  • Jubilados y retirados. Gente que no necesita trabajar y quier vivir en el mar
  • Gente que vive de las rentas de negocios que tiene en tierra firme
  • Programadores
  • Publicidad en páginas web y gente que vive del SEO
  • Diseño web
  • Personal sanitario
  • Comercio
  • Transporte de otros barcos
  • Mantenimiento y reparación de embarcaciones
  • Transporte de turistas
  • Liberar móviles
  • ONGs y entidades sin fines de lucro que reciben subvenciones
  • Espionaje (aunque no lo veo viable)
  • Creación y venta de artesanía

Este es el listado que propone ese blog especializado sobre la vida a bordo de barcos. A continuación te daré algunas ideas más.

Puerto libre

Atraídos por los bajos impuestos, muchos inversores verían atractiva la existencia de estas ciudades flotantes como puertos libres, o puertos francos. Algunas ventajas podrían ser como la exención del pago de derechos de importación de mercancías, así como exoneraciones de algunos impuestos o una diferente regulación de estos respecto a países de tierra firme.

Muchas entidades financieras, como bancos o empresas de inversión podrían ver interesante establecerse en un sitio así, especialmente si se lograse que estuviera reconocido como un nuevo país.

Vivir de ser freelancer

El teletrabajo y los profesionales freelancers son cada vez una realidad mayor en nuestro modelo socioeconómico. La ventaja es que se puede trabajar desde cualquier lugar del mundo, incluso una ciudad en medio del mar. Una legislación fiscal mejor que la de los países de tierra firme sería tan atractiva como lo es ahora mismo la excención fiscal para residentes que tiene Dubai.

Por mi parte hice hace algún tiempo un artículo bastante extenso sobre los trabajos freelance con mayor demanda. En el artículo (que también está disponible en formato vídeo) están explicados con mayor profundidad, pero te resumo el listado a continuación:

  • Administración de publicidad online
  • Asistente virtual (administrativo/a o secretario/a)
  • Community Manager
  • Creación o corrección de contenidos
  • Diseño industrial
  • Diseño Web
  • Programación
  • Soporte al cliente
  • Traducción
  • Transcripción

Esto son solo algunas de las opciones, porque realmente hay muchas más, pero quise en su momento hacer un “top 10”. Algunas coinciden con el artículo del blog de barcos, muchas otras no.

Minado de criptomonedas

Aunque no soy un fiel partidario de las criptomonedas, por distintas cuestiones personales, si reconozco que existe gente que gana mucho dinero minando criptomonedas y es, al menos por el momento, una buena forma de generar ingresos.

Existen dos problemas técnicos a la hora de minar criptomonedas como puede ser el bitcoin. Uno es el hardware, pero el otro es la energía eléctrica. Esto atrae a muchos de los propietarios de granjas de minado del mundo a países como Kuwait para montar allí sus instalaciones, debido a que es uno de los países en los que la factura de la luz es más barata. De hecho, la principal pega para minar es que en algunos países se acaba pagando más de luz que lo que se consigue con el minado. Si se quita el factor “factura de la luz” el minado es más rentable.

Si la energía de esta ciudad flotante hipotética es libre y gratuita como hemos dicho… sería un lugar mucho más atractivo para montar una granja de minado, más incluso que Kuwait.

Fábricas y piscifactorías

Cuando pensamos en fábricas flotantes muchas personas se echan las manos a la cabeza, pero esto es algo que ya existe. Muchos barcos pesqueros están construidos con fábricas en su interior para procesar y empaquetar el pescado.

No sería complicado montar piscifactorías estando en medio del mar, que serían el equivalente a las granjas de gallinas y otros animales en tierra firme. No solo se crían peces en estas instalaciones, sino también animales como cangrejos, langostinos, mejillones o pulpos.

Sería simplemente cuestión de ver si los productos a procesar por estas fábricas son pescado de barcos pesqueros que los traigan a la ciudad para su procesamiento, pescado criado ya allí o cualquier otro producto. Esto va relacionado con el siguiente punto.

Granjas hidropónicas y aeropónicas

Una forma de generar comida para los habitantes de la ciudad, y quizás con suficiente sobreproducción como para importarla es la de los cultivos hidropónicos y aeropónicos. No es otra cosa que la capacidad de cultivar comida sin la necesidad de tener tierra en la que plantarla.

Hidroponía

En el caso de los cultivos hidropónicos, este se lleva desarrollando desde los años 30s del siglo XX, y hoy en día es una técnica ampliamente extendida. Existe un influencer llamado Jeb que tiene un canal de YouTube sobre el tema en el que afirma ser “el jardinero que desafía las leyes de la naturaleza. Es muy divertido de ver, si sabes inglés.

Aeroponía

Además existe una técnica más avanzada conocida como “aeroponía” donde las raices no van en el agua sino que van suspendidas en el aire.

Cultivo de algas

Las algas se están convirtiendo en una enorme revelación dentro del campo de la agricultura del siglo XXI. Se pueden usar como combustible de cualquier tipo de vehículo, incluso aviones. También se están posicionando como el alimento del futuro. Como alimento son más atractivas que la propuesta de comer insectos, por muy buena que sea la harina de saltamontes para hacer pasteles de cumpleaños.

Extracción de recursos submarinos

Existen numerosos recursos naturales en el océano esperando ser descubiertos. En el caso de las aguas de Canarias de las que hablamos antes, hay incluso petróleo. Dependiendo de la ubicación de determinadas ciudades flotantes quizás podrían haber otros recursos naturales interesantes.

Servicios turísticos

Una ciudad flotante ultramoderna tiene que, por fuerza, atraer visitantes deseosos de visitarla. No es mal negocio de cara a ser explotado como fuente de ingresos. Puede ser, por ejemplo, un punto de parada de cruceros, y se pueden hacer distintas actividades allí. Es a lo que se dedica la gente que vive en islas remotas con escasos recursos naturales.

Abastecimiento

Una vez establecida la comunidad, habrá una demanda creciente de productos del exterior,por lo que aquellas empresas dedicadas al abastecimiento de estos productos tendrían un modelo de negocio beneficioso. Similar a la historia del portero del prostíbulo.

Por otro lado, igual la producción de energía es tan alta que ésta puede venderse a otros lugares, pasando de ser abastecidos a ser abastecedores.

Telecomunicaciones: Teléfono e Internet en medio del mar

Junto con la energía, las telecomunicaciones son otro de los principales servicios que necesita una ciudad en medio del mar para ser habitable en el siglo XXI. No vale con tener una radio con la que llamar a tierra de vez en cuando, se necesita un servicio de teléfono e internet estable y viable.

Al principio se necesitarán opciones portables como las que te comentaré en un momento, pero más adelante la ciudad podría tener su propio cableado o incluso estar conectada mediante cable marino de fibra óptica a una estación en tierra.

Internet rural y comunicaciones por satélite

El problema de las comunicaciones no es distinto al que se encuentra en pueblos remotos o en los cruceros y aviones que disponen de wifi para sus pasajeros. ¿Cómo lo solucionan ellos? Generalmente mediante comunicaciones vía satélite. Funciona de forma muy sencilla, con algo tan simple como una antena y un router. Yo mismo estoy ahora mismo comercializando una solución de telefonía vía satélite, puedes pedirme más información.

Sin embargo son varias las opciones disponibles que te ayudarán a conectarse a Internet para que puedas trabajar en línea y conectarte con amigos y familiares desde tu apartamento en una ciudad flotante. Estas opciones van desde las casi gratis a las muy caras. Algunas son la conexión de la red a través de tu teléfono móvil, opciones de wifi marino, opciones de radio SSB, así como opciones de satélites para aquellos que se adentran en el mar. Todo dependerá de la ubicación de la ciudad.

Medios de transporte de personas y mercancías

Dentro del apartado de medios de transporte debemos distinguir entre transporte dentro de la ciudad o transporte con el exterior. Ambas cosas son sencillas de solucionar, con medios tradicionales y futuristas.

Transporte dentro de la ciudad

Dentro de la ciudad dependería un poco del tamaño de esta. Podemos hablar de la bicicleta como el medio más sencillo y viable, aunque si la ciudad adquiere un cierto tamaño es posible que se implementasen otro tipo de medios de transporte, como podrían ser góndolas al estilo de Venecia. Las posibilidades son infinitas.

Es posible que algunas de las formas de transporte del exterior que vamos a ver a continuación también se puedan aplicar al escenario de dentro de la ciudad.

Transporte con el exterior

Las comunicaciones con el exterior se dividen a su vez en vía aérea y vía marítima, que son las típicas de cualquier región insular.

Por mar

Por mar podemos ver todo tipo de embarcaciones, ya sean barcos o submarinos, tanto para el transporte de personas como de mercancía. Probablemente sea el medio de transporte masivo más utilizado, aunque no hay mucho que decir al respecto.

Por aire

Por aire es muy interesante la tecnología china que se usa en los taxis autónomos voladores de Dubai. Los drones son el futuro de la aviación y serían más masivos hoy en día si las legislaciones sobre espacios aéreos de la mayoría de países no estuvieran ancladas en el siglo XX.

Volar de forma individual no es tan complicado, hay un hombre en la República Checa que se construyó su propio coche volador (una especie de mini-avioneta) para llegar antes al trabajo. El problema no es técnico, es más bien legislativo. Si nuestra ciudad flotante no esta sometida a la legislación de otro país, carece de este problema.

Es lo que pasó con los drones que quería utilizar Amazon para el transporte de mercancías y nunca pudo porque “viola el espacio aéreo de los Estados Unidos”. Otra solución tecnológica perfectamente viable para que paquetes y cartas llegasen a su destino dentro de la ciudad.

Sanidad

La sanidad en principio sería privada, y funcionaría de forma similar a los seguros médicos privados en España u otros países. En España, por ejemplo, son muchos más baratos que lo que se paga de Seguridad Social (sanidad pública estatal), y ofrecen un mejor servicio.

Generalmente las empresas privadas funcionan mejor que las públicas porque tienen más alicientes para hacerlo.

Educación

El futuro de la educación pasa por la auto-educación. Sin embargo es un tema muy complejo que no puedo abarcar en este momento en el informe. Digamos que el poder lo tendrías los padres y madres, que podrían decidir el tipo de educación que quieren para sus hijos/as. Tengo mis propias ideas al respecto, pero las posibilidades son tantas que, en serio, medio informe podría ir solo sobre esto.

Seguridad y defensa

Otras cosas a tener en cuenta son, por ejemplo, la seguridad y defensa de la ciudad, dos tareas típicamente atribuidas al Estado que no tienen por que serlo.

Seguridad sin policía

Algo viable podría ser contar con empresas de seguridad a las que se suscriban aquellos vecinos que así lo deseen. Similar a las empresas de vigilancia que se contratan hoy en día. También se podría parecer a la seguridad de las urbanizaciones privadas, y ser la comunidad la que contrata a dicha empresa.

Defensa sin ejército propio

En cuanto a la defensa exterior por parte de piratas, u otros estados (como cuando Tonga invadió impunemente la República de Minerva aplaudida por los demás países del entorno) hay dos opciones: una es contratar mercenarios, se trata de una empresa privada que se ocupe de la defensa militar de la ciudad.  En la primera década del siglo XXI el mercado de ejércitos privados se disparó hasta convertirse en un negocio que mueve más de 100.000 millones de dólares. Las empresas militares privadas no son un invento, son una realidad.

Otra opción es la de llegar a un acuerdo con otro país que “preste” su ejército para la defensa de la ciudad en caso de necesidad. Sin embargo ¿Qué querría dicho país a cambio? Pero el escenario existe, y ya lo propusieron los independentistas catalanes como respuesta a esta misma pregunta de cara a convertirse en un “Estado Libre Asociado”.

Saneamiento de residuos

Existen distintas formas de deshacerse de los residuos sin contaminar las aguas alrededor, como los baños ecológicos, las plantas de saneamiento de aguas residuales… etc. No voy a disertar mucho más que eso sobre la caca. Basta decir que no se tirarían libremente al mar porque no conviene a la gente vivir rodeados de basura flotante.

¿Cómo sería una política sin gobierno?

Personalmente veo la situación de estas ciudades flotantes de forma similar a la que tenían las polis griegas en la Grecia Clásica, con la ventaja de vivir en el siglo XXI. Sin embargo, en la práctica no difiere mucho de como funcionan las comunidades de propietarios en España, de acuerdo a la Ley de la Propiedad Horizontal.

Acuerdos y consensos

En las comunidades de propietarios, y en las ciudades flotantes, se debe llegar a acuerdos que afectan a todos. Estos acuerdos están limitados a las zonas comunes, y nunca se puede “legislar” sobre la propiedad privada de los vecinos. En un edificio de propietarios la comunidad puede elegir de qué color pintar la escalera, pero no de qué color pintar el salón de la casa de uno de los vecinos.

No sería necesario contar con representantes políticos, alcaldes, ministros, concejales o lo que fuera. Las decisiones se pueden tomar mediante referendum, o más correctamente mediante “democracia directa“. Esto es, un sistema político no representativo en el que el ciudadano vota directamente todas las decisiones en lugar de elegir a alguien cada cuatro años que vote por él.

Es viable que este sistema de votación sea informátizado, con sistemas de encriptación y control que permitan que cada propietario tenga un voto y estos no puedan alterarse o falsificarse. Del mismo modo que no se puede falsificar el saldo de bitcoins que tiene una persona.

Una sociedad sin impuestos es posible

Si la sociedad sin políticos te parece inverosímil, espera a ver mi propuesta de sociedad sin impuestos. Hoy en día, si tú quieres sacar adelante un proyecto pero no tienes los fondos necesarios ¿Qué haces? Una opción que funciona es la del crowdfunding o micromecenazgo.

Existiría una especie de portal web donde cualquier ciudadano puede proponer un proyecto. Por ejemplo “queremos un parque en el barrio” o “más iluminación en las calles”. Al ser proyectos de interés general, la gente aportaría voluntariamente dinero para que se llevasen a cabo

Si un proyecto no tiene el apoyo económico suficiente significa que realmente no es del interés público, y no se lleva a cabo. Con esto se evitan aeropuertos sin aviones como el de Castellón y otros muchos proyectos absurdos financiados con fondos públicos donde los estados tiran el dinero de los contribuyentes. Y todo esto, sin robar a los ciudadanos.

Representación con el exterior

La Convención de Montevideo pone como requisito que los países deben tener una forma de relacionarse con otros países. En un país sin políticos ¿Cómo puede ser esto posible sin un Jefe del Estado como puede ser el presidente en una república o el rey en una monarquía? Sencillo, recurriremos una vez más a cómo lo solucionan las comunidades de propietarios: eligiendo a uno.

Pero en las comunidades de propietarios ocurre lo mismo en que en la antigua Grecia. Muchas veces son elegidos por sorteo. La política, así como cualquier otra forma de ejercer poder sobre los demás, son más atractivas para aquellas personas que ven en ello una oportunidad de conseguir su propio beneficio. Si el puesto se sortea, se le dificulta a estas personas el acceso “a la poltrona”.

Además los puestos políticos se ceñirían a gestionar la comunicación con otros estados más primitivos y no pasarían de las funciones de un delegado de clase, o el presidente de una comunidad de propietarios, sometidos a las votaciones de la Asamblea General, esto es, el conjunto de propietarios y propietarias. Sin poder para legislar o administrar, no hay peligro de corrupción.

¿Sería una ciudad solo para ricos?

Si vemos el precio de viviendas como Jet Capsule podemos pensar que hablamos de una ciudad solo para ricos. Existen distintas soluciones para evitar que esto sea así.

Caso Housers

Un caso que me gustaría destacar es el de la empresa Housers. es una plataforma de financiación participativa cuya actividad consiste en poner en contacto, de manera profesional y a través de la página web a una pluralidad de personas físicas o jurídicas que ofrecen financiación a cambio de un rendimiento dinerario (inversores) con personas físicas o jurídicas que solicitan financiación en nombre propio para destinarlo a un proyecto de financiación participativa (promotores).

En otras palabras, se trata de una cantidad enorme de personas que ponen dinero en un proyecto inmobiliario (como la construcción de viviendas) y una vez estas están construidas reciben un beneficio proporcional a su inversión a través del alquiler de estas viviendas. De esa forma se pueden construir casas de alquiler, disponiendo de los fondos para realizar la obra (o compra de los módulos) y por tanto se crea un mercado de alquiler de viviendas para aquellas personas que no puedan permitirse la compra de una casa/módulo. Al mismo tiempo de generarse una forma de ingresos/negocio adicional.

En lugar de construirse de la forma tradicional, se podrían pedir a un astillero o algo así, pero creo que el concepto se entiende.

Viviendas de mayor densidad

Además, el problema de dar vivienda a mayor cantidad de personas con menos recursos ya se resolvió hace siglos en las ciudades sobre tierra firme. Simplemente hay que aumentar la densidad de población por metro cuadrado, esto es: edificios de viviendas. Habría que ver las especificaciones con un ingeniero naval, pero si existen los cruceros como el crucero-asilo del que te hablé antes, no debería ser demasiado difícil diseñar algo razonable sin llegar a los extremos de las casas nicho.

Gran Hermano paga los costes

No se si conoces el proyecto Mars One. Se trata de un proyecto liderado por el ingeniero neerlandés Bas Lansdorp, que quiere instalar una colonia permanente en Marte y pretende llevar astronautas en 2023. Propone colonizar Marte de una forma particular, ya que pretende pagar el proyecto montando una especie de “Gran Hermano”.

Se trata de financiar el proyecto en base a la orientación televisiva y mediática, un macroproyecto de reality show que durará más de una década, donde la gente puede ver por televisión lo que pasa en la colonia marciana, y con esa audiencia se financiaría el proyecto. Esta claro que colonizar el océano es más fácil que colonizar Marte.

Lo mejor de todo esto es que puede haber ciudades de sabores

Reconozco que he teñido mucho políticamente este informe, y no me arrepiento demasiado de ello. Quizás no te guste esta visión “anarcocapitalista” de las cosas, y lo respeto. Pero ¿Sabes qué? Las ciudades flotantes son el ambiente experimental perfecto para probar todo tipo de sociedades. Por ejemplo puedes construir una sociedad comunista desde cero sin pasar por la dictadura del proletariado y donde toda la propiedad es de todos desde el inicio. ¿Qué problema hay? Solo se unirían aquellas personas a las que les gustase vivir en un sitio así.

Personalmente prefiero mi enfoque de libertad individual y libre comercio, pero realmente la base tecnológica es la misma. No dejes de crear este cambio en el mundo por no tener mi misma visión política. ¡El futuro está en tus manos!


Y hasta aquí llega este extenso contenido de más de 9000 palabras y decenas de enlaces sobre cómo sería viable construir una sociedad libre en medio del mar con los medios tecnológicos con los que ya contamos hoy en día. Simplemente falta que alguien tome el testigo y lo ponga en práctica, pues mi labor se limita a haber recopilado y procesado en este informe libre a todo el mundo esta información.

Seguiré actualizándolo con nuevos datos periódicamente, así que no dudes en dejarme en los comentarios cualquier idea, duda, aclaración o inquietud para tratar de contestarla, y así ir enriqueciendo este material para que aquellas personas suficientemente valientes como para intentarlo puedan llevar a la humanidad a este futuro sobre el océano. Si alguna vez lo tratas de poner en marcha, no dudes también en comentármelo. Otra forma de contribuir a este progreso es dándole difusión en tus redes sociales. ¡Todos podemos ser parte del cambio!

One thought on “¿Viviremos en ciudades flotantes? Construyendo Ancapia: el informe independiente sobre seasteading

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